Cómo detectar fallas en la chimenea

Vamos a explicar paso por paso cómo debes proceder en la limpieza y la inspección del tubo de la chimenea. Para estas tareas necesitarás gafas de seguridad, mascarilla contra el polvo, cepillo de alambre, una aspiradora, escalera y un cable de extensión.

Una vez que la chimenea esté bien fría debemos limpiar primero, para luego hacer la inspección. Para comenzar, debemos quitar las cenizas de la caja de fuego y limpiar esa área. Con las gafas y la mascarilla puesta, debes limpiar el tubo con el cepillo de alambre. Si la estufa tiene una cámara de humo, todo el hollín que caiga cuando hagamos la limpieza se va a acumular allí, usa la aspiradora para quitarlo.

Una vez hecha la limpieza, vamos a identificar los posibles signos de daños. Si el tubo está hecho de concreto o arcilla, debes inspeccionar la superficie en busca de grietas por las cuales se puedan infiltrar los gases tóxicos en la casa. Debes observar desde todos los ángulos posibles. Si tienes un tubo de metal, busca señales de deformaciones o abolladuras, especialmente en las zonas de las articulaciones.

Debes prestar especial atención a que no se formen acumulaciones de creosota en  el tubo, y limpiarlos si tal es el caso. Si el fuego alcanza la creosota, podemos provocar un incendio, ya que es altamente inflamable. También debes chequear que el regulador funcione correctamente.

Una vez terminada la inspección desde el interior, necesitamos subir al techo para chequear que la parte exterior se encuentre en buenas condiciones. Si en cualquiera de estas etapas encuentras un daño muy grave, deberías contratar a un deshollinador profesional para que detecte las causas del problema y lo repare adecuadamente.

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