Cómo ahorrar en calefacción

Las épocas de temperaturas extremas suelen ser las más temidas no sólo por nuestra salud (hay personas propensas a caer enfermas ya sea en invierno o en verano sin remisión), sino también por nuestro bolsillo. En muchas zonas es inevitable tener que emplear con frecuencia el aire acondicionado en tiempos de calor, y la calefacción cuando aprieta el frío. Hoy veremos algunos consejos para intentar ahorrar un tanto en el segundo caso: con los equipos de calor.

  • Lo primero y más evidente es intentar depender lo menos posible de la calefacción.
  • En las horas de mayor frío tenemos que intentar que las ventanas estén lo más cerradas posible.En este caso suele ser buena idea contar con revestimientos térmicos en las junturas, para impedir que la menor ráfaga se cuele por ellas. Hay ventanas especialmente preparadas para aislar del exterior en los lugares donde el invierno es más duro.
  • Por la noche, además de seguir manteniendo esta recomendación podemos utilizar ropa de cama que abrigue lo suficiente: edredones nórdicos, mantas, etc.
  • Al utilizar los aparatos calefactores es recomendable no abusar de ellos. El temporizador que muchos traen es un arma de doble filo: nos sentimos más seguros porque podemos tenerlos encendidos el tiempo que queramos, pero precisamente por esto  podemos caer en el error de descuidarnos y dejarlos más horas de las debidas, con el consiguiente incremento en gasto eléctrico. Lo mejor es tener siempre controlado el tiempo de funcionamiento, sin depender exclusivamente de esta función.
  • Por último, es una buena idea consultar siempre los servicios disponibles por parte de nuestra compañía eléctrica; en ocasiones cuentan con ofertas especialmente preparadas para los meses invernales.

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