Manteles para cada ocasión

Los manteles son perfectos para dar una nota de color al ambiente. A continuación, algunos consejos cuando llegue el momento de vestir alguna mesa con un elegante o cálido mantel:

– Elegantes. Para vestir con clase la mesa del comedor, el mantel blanco, de lino o algodón, es el indicado. Y para completar, servilletas haciendo juego. Cuando se coloca, hay que cuidar que la caída sea igual en los cuatro lados.

– Sencillos. Si la idea es una comida al aire libre, en un club, un río, la tela estampada nos otorgará la sencillez y calidez que necesitamos.

– Alegres. Para los muebles de jardín lo ideal es un mantel suelto y servilletas muy alegres con colores vivos. Será una mesa acogedora y fresca.

– Exclusivos. El cuadriculado y servilletas lisas combinando con el mantel es una perfecta opción alegre e informal. El algodón liviano se adapta muy bien a la mayoría de comedores y cocinas.

– Doble mantel. En el caso que queramos vestir una mesa con manteles superpuestos hay que tener en cuenta que la tela de abajo debe tener cuerpo y movimiento, mientras que la de arriba una linda terminación acabaría de componer esta mesa.

– Práctico. El lugar más usado por todos en cualquier hogar es la cocina, por eso, el mantel de este ambiente debe ser resistente y práctico. Los plastificados son los más sencillos y rápidos de limpiar y vienen en variados colores y estampados que podemos combinar con el resto de los muebles.

– Decorativo. Es el mantel que se pone sobre alguna mesa que no es usada habitualmente y contribuye al resto de la decoración. La elección del mismo dependerá de la ambientación del lugar.

Deja un comentario